Director: Josef von Sternberg – Alemania

Guion: Karl Zuckmayer, Karl Vollmuller, Robert Liebmann
Novela: “Profesor Unrath”: Heinrich Mann

Musica: Frederick Hollander, Robert Liebmann, Richard Rillo


Fotografia: Günter Rittau, Hans Schneeberger

Reparto:
Marlene Dietrich,

Emil Jannings,

Kurt Gerron, Rosa Valetti, Hans Albers, Eduard von Winterstein
Genero:Drama, Melodrama

Sinopsis: Narra la tragedia de un severo profesor que una noche va a “El Ángel Azul”, un cabaret de mala fama, para llevarse de allí a sus alumnos, que acuden al local seducidos por los encantos de la cantante Lola-Lola (Dietrich). Sin embargo, el profesor Rath, un solterón de 50 años, acaba cayendo en las redes de la cabaretera. A partir de entonces, su vida será un descenso a los infiernos de la humillación y de la degradación moral.

Lo que impulso a Josef von Sternberg a fijar sus ojos en la todavía cantante alemana Marlene Dietrich, cuando se apoyaba contra los bastidores del “Komodie Theater” una noche de 1929; era su absoluta falta de sentimientos, su impasibilidad. “Frio desdén”, recordaba von Sternberg en su autobiografía 36 años después.

Marlene Dietrich, comenzó su fama con el famoso personaje de Lola-Lola en “El ángel azul”. Allí su atracción era muy cruda y directa, tenía un físico rollizo, al gusto germano y desarrollaba la clásica seducción y sometimiento del hombre con una indiferencia cínica y demoledora, aunque bañado en los claroscuros post-expresionistas, que otorgan a su papel el cariz fatalista e inquietante de una fuerza ciega de la naturaleza.

Se conocen las reiteradas declaraciones del director, se atribuye la creación de Marlene. Entre ambos, crearon un símbolo mítico que fue más allá de las elaboraciones publicitarias: Marlene era una imagen artificiosa, complicada, casi fantástica, de lo que entonces se llamo mujer fatal. Y sin embargo, esa desenvoltura visual que correspondía sobre todo a la imaginería visual delirante y barroca de Sternberg, tenia detrás a una mujer de sexualidad muy directa y autentica, sin la cual seguramente, todo lo demás hubiese sido un decorado inoperante. (Feldman,Mahieu,Thevenet:1974)

Para Sternberg, dirección significaba: la casi esclavitud del cuerpo del actor, la supresión de cualquier sentimiento que su director no le hubiese ordenado estrictamente que expresara, la renuncia a sus propias ideas sobre la interpretación del personaje, en resumen una manipulación tan minuciosa de su cuerpo, su mente, sus entrañas y sus vísceras que significaba lo que Sternberg llamaba “montaje de un ser humano”. Cuando fue a Berlín para dirigir la primera película hablada de Emil Jannings, “El ángel azul”, tenia una reputación satánica entre los actores y se alegraba de ello.

“Influidos por las leyendas divulgadas por algunos de los que trabajaron para mi, y con la expectativa de que algo magnifico, aunque terrible, estaba en reserva, actores y actrices se desmayaban en la antesala de mi oficina, incluso antes de que se introdujeran en la guarida del lobo”. (Sternberg), pero una que no lo hizo fue Dietrich. (Walker:1966).

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