Cuando un espectador concurre a una sala de cine, observa el resultado de una actividad creativa, pero generalmente ni sabe, ni imagina la conjunción de voluntades, capitales y trabajos que se desplegaron para concretar ese objetivo llamado película o filme.

Una de esas tareas es la escritura del guion, que a su vez puede tener diversos orígenes. Esquematizándolos, es posible agruparlos en tres variantes: 1-Texto literario: novela, cuento, biografía, obra de teatro.2-Pelicula o guion de una película anterior.3-Idea original.

En la época de oro del cine norteamericano, los productores de Hollywood solían pedir versiones del mismo tema a más de un guionista y luego quedarse con la que más los satisfacía. (Neifert:2003)

En ocasiones, la iniciativa de la escritura del guion es asumida por el propio director o puede necesitar o requerir la colaboración de un guionista. La historia del cine registra algunas duplas famosas de directores y guionistas:

Vittorio de Sica y Cesare Savattini

Jacques Prevert y Marcel Carne

Tonino Guerra y Theo Angelopoulos

Luis Buñuel y Jean-Claude Carriere

“No siendo la escritura de un guion sino una forma pasajera, destinada a convertirse en otra cosa, el guionista no busca solamente palabras, frases, acciones, acontecimientos; busca también –quizás ante todo y en cualquier caso al mismo tiempo- imágenes, encuadres, sonidos particulares, alianzas de sonidos, movimientos de cámara y un acercamiento lo mas preciso, lo mas vivo posible, a ese fenómeno tan misterioso que es la interpretación de los actores. Toda esa búsqueda, que se comparte con el director, forma parte de la escritura. Por eso los conocimientos técnicos son útiles, necesarios para el guionista, para su inspiración mismo.” Carriere

En los años 30 y 40, Hollywood contrato a grandes escritores para trabajar como guionistas en sus estudios:

William Faulkner

Francis Scott Fitzgerald

Dorothy Parker

Uno de los más afectados en su tiempo por esa política de los productores fue Raymond Chandler, su experiencia fue menos satisfactoria que traumática. Porque el novelista acostumbrado a ser el dueño de los destinos de sus personajes, se encontró con exponentes de la industria del cine que tenían mas poder sobre sus libros que el mismo.

Chandler fue responsable de la adaptación de un gran clásico del cine: “Pacto de Sangre” (1944) dirigido por Billy Wilder:

“Trabajar con Billy Wilder en Pacto de sangre fue un verdadero tormento que probablemente acorto mi vida, pero con el aprendí casi todo lo que se acerca de escribir para el cine, que no es mucho” Raymond Chandler

“Preocuparse por las palabras por las palabras mismas, resulta fatal a la hora de hacer buen cine. No son el objetivo del cine. (…) Las mejores escenas que escribí en mi vida eran prácticamente monosilábicas. Y la mejor escena que escribí, según mi opinión personal, creo es una en que una muchacha dice “Ah, Ah tres veces con tres entonaciones diferentes, y nada mas que eso”. Raymond Chandler

Billy and Raymond

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